Atleta Olímpico juvenil reflexiona sobre su experiencia en el ORC
21 | 11 | 2016
El Atleta Olímpico de Invierno, Benoît Schwarz hizo una pausa en su entrenamiento para PyeongChang 2018 en agosto para pasar dos semanas disfrutando del sol, aprovechando la cultura y la increíble atmósfera de los Juegos Olímpicos de Río 2016. El jugador suizo de curling se unió al equipo Mundial de Atletas Olímpicos como voluntario en el Centro de Reunión de Atletas Olímpicos auspiciado por EY en sus primeros Juegos de verano.
Benoît representó a su país en los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi 2014, pero dijo que Río fue una experiencia totalmente diferente para él y que estaba agradecido por la oportunidad de haber ayudado en el ORC.
“Realmente disfruté encontrarme con otros Atletas Olímpicos de una gama de diferentes deportes. Esto es algo que no podemos hacer durante la temporada de curling ya que siempre estamos con los atletas de nuestro propio deporte en las giras.
“Fue también mi primera vez en el ORC”, agregó Benoît. “Cuando estaba en Sochi con el equipo suizo estábamos obviamente enfocados en nuestra competición. Es definitivamente diferente si puedes disfrutar de los Juegos sin sentir la presión de los mismos”.
Benoît es miembro de la Asociación de Atletas Olímpicos de Suiza y participa activamente en la organización de eventos y actividades para los Atletas Olímpicos en su país. Cuando tuvo la oportunidad de trabajar en el ORC en Río y ser nuevamente parte de la comunidad global de Atletas Olímpicos tanto del pasado como del presente, aprovechó la oportunidad.
“Mi experiencia como voluntario en el ORC fue increíble. Mi rol fue darles la bienvenida a los Atletas Olímpicos y a sus invitados y presentarlos al club. El gran ambiente en el club y el entusiasmo de todos los Atletas Olímpicos es algo que recordaré siempre”.
“El club también organizó muchos eventos extraordinarios que enriquecieron aún más mi experiencia. Por ejemplo, tuve la oportunidad de escuchar a Thomas Bach durante un evento organizado por EY, que enfatizó el rol y relevancia de las mujeres en el liderazgo y la gobernanza internacional”.
Preguntado si recomendaría la experiencia a otros, Benoît fue enfático.
“Los deportes mundiales necesitan personas que den algo de su tiempo a la organización de las competiciones o los programas culturales y educativos. Personalmente, mi experiencia en Río fue fantástica y recomiendo a todos los que tengan la oportunidad de participar en proyectos similares que lo hagan. Fue muy divertido y conocí personas fantásticas”.
Agregó que como Atleta Olímpico continúa luchando por hacer una diferencia positiva en su comunidad e hizo lo mejor para transmitir esos valores mientras estuvo en Río.
“Ni bien te conviertes en Atleta Olímpico entras en la mira de muchos jóvenes y de otros atletas. Creo que es una gran responsabilidad. Quieres inspirarlos tanto como tus propios ídolos te inspiraron cuando eras más joven.
“Los Juegos Olímpicos son una gran plataforma para compartir y enseñar importantes valores como la amistad, el respeto y la búsqueda de la excelencia. Esto puede definitivamente beneficiar a las comunidades. En Ginebra, por ejemplo, somos lo suficientemente afortunados de tener un gran programa donde los Atletas Olímpicos van a los colegios y les enseñan a los niños lo que significa participar en los Juegos Olímpicos. Estoy convencido de que es una gran motivación para los niños para que se conviertan en mejores atletas o sean mejores en lo que quieren hacer”.




